El Consejo Regional de La Araucanía aprobó más de $2.736 millones para concretar el sistema de Agua Potable Rural de Melirrehue y Las 500, una obra esperada por tres décadas que beneficiará a cerca de 500 personas de sectores rurales de Gorbea.
El Consejo Regional de La Araucanía aprobó una inversión histórica superior a $2.736 millones para ejecutar el proyecto “Construcción Sistema Agua Potable Rural Melirrehue y Las 500”, en la comuna de Gorbea.
La iniciativa permitirá avanzar en una solución definitiva para familias rurales que, durante décadas, han debido abastecerse de agua sin potabilizar proveniente de esteros, norias y vertientes.
El proyecto, esperado durante 30 años, beneficiará directamente a 110 familias y cerca de 500 personas, además de garantizar el acceso al agua potable para infraestructura esencial de ambas comunidades.
Agua potable para familias y servicios esenciales
El gobernador de La Araucanía, René Saffirio, destacó que la aprobación de los recursos representa un avance concreto para mejorar la calidad de vida de las familias que habitan en sectores rurales de la comuna.
“Con esta gran obra llevaremos agua potable directa a 110 familias, beneficiando a cerca de 500 personas que hoy deben abastecerse de agua sin potabilizar desde esteros, norias y vertientes de la zona”.
La autoridad regional explicó que el impacto del proyecto irá más allá de las viviendas, ya que también permitirá asegurar el suministro de agua potable para distintos espacios fundamentales de la comunidad.
“Pero no solo llegará a las casas: también aseguraremos agua potable para la escuela, posta, parroquia, sede social, el cementerio y dos recintos ceremoniales del sector”, sostuvo.
Un proyecto esperado por tres décadas
La presidenta del Comité de Agua Potable Rural Melirrehue y Las 500, Andrea Carimán, valoró la aprobación de la iniciativa y destacó el impacto que tendrá la inversión para las familias de estos sectores de Gorbea.
“Son más de 2 mil 700 millones de pesos que vienen a inyectar progreso a nuestra comuna de Gorbea y a dar solución definitiva a 117 familias”.
La dirigente señaló además que existe el compromiso de continuar trabajando para entregar una alternativa a 19 familias que quedaron fuera del proyecto inicial debido a dificultades de factibilidad relacionadas con su ubicación geográfica.
“Habían quedado sin solución hídrica por un tema de factibilidad y de la cuota, por vivir en zonas geográficas muy elevadas. Por lo tanto, tenemos ese compromiso y vamos a iniciar un proceso de trabajo para darle una solución óptima a nuestras familias”.
“Vivir en el campo no puede significar vivir sin servicios básicos”
Para el gobernador René Saffirio, este tipo de inversiones responde a una definición de política regional orientada a reducir las brechas entre los sectores urbanos y rurales.
“Como Gobernador, mi gran compromiso es emparejar la cancha y asegurar que vivir en el campo no signifique vivir sin servicios básicos”, afirmó.
En la misma línea, el consejero regional Rodrigo Pacheco calificó la iniciativa como un “proyecto histórico” y destacó la importancia de avanzar en mayor equidad territorial.
“Estamos muy contentos, felices, porque estamos trabajando por darle la equidad al territorio, por llegar a la familia y, sobre todo, nivelar la cancha, sector urbano, sector rural. Así que buenas noticias para Gorbea”, señaló.
Por su parte, el alcalde de Gorbea, Jorge Romero, valoró la aprobación unánime de los recursos por parte del Consejo Regional y destacó el criterio de distribución territorial impulsado por el Gobierno Regional.
“Agradezco el rol del Gobernador por ser equitativo a la hora de repartir recursos para la región, y de verdad contento por la disponibilidad y por los 20 consejeros que aprobaron de forma unánime esta iniciativa”, indicó.
El jefe comunal agregó que la ejecución de esta obra permitirá mejorar de manera concreta la calidad de vida de las familias de Melirrehue y Las 500, cerrando una brecha histórica en el acceso a un servicio básico.
Con esta inversión, Gorbea da un paso decisivo para concretar una demanda que las comunidades rurales esperaron durante 30 años, llevando agua potable a hogares y recintos esenciales que hasta ahora dependían de fuentes de abastecimiento sin tratamiento.
