Wilson Castro Tapia, de 41 años, permanecía en prisión preventiva por los crímenes de su pareja, Flor Yohanna Peña Calficura, y la hija adolescente de ella, Yamel Cisterna Peña, de 15 años. Los antecedentes preliminares apuntan a un suicidio, mientras la Fiscalía instruyó diligencias para esclarecer su muerte bajo custodia estatal.


El imputado por el doble femicidio que conmocionó a Villarrica en septiembre fue encontrado muerto el sábado 17 de octubre en el Complejo Penitenciario Biobío, en Concepción, donde permanecía en prisión preventiva por el asesinato de su pareja y la hija de esta.

Se trata de Wilson Eduardo Castro Tapia, de 41 años, quien se encontraba recluido en el hospital penal del recinto penitenciario por razones de seguridad.

Según los antecedentes preliminares atribuidos a Gendarmería, el hombre habría muerto por ahorcamiento. En las primeras observaciones no se habrían detectado indicios de intervención de terceros, aunque las circunstancias del fallecimiento deberán establecerse mediante las diligencias investigativas correspondientes.

Tras conocerse el hecho, la Fiscalía instruyó actuaciones a la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) y dispuso una autopsia a cargo del Servicio Médico Legal (SML), con el objetivo de determinar la causa y las circunstancias de la muerte.

El fallecimiento ocurrió mientras Castro Tapia permanecía bajo custodia del Estado, por lo que el esclarecimiento de los hechos deberá considerar los procedimientos correspondientes a este tipo de casos.

El doble femicidio que conmocionó a Villarrica

Castro Tapia estaba imputado por los asesinatos de Flor Yohanna Peña Calficura, de 34 años, y su hija Yamel Cisterna Peña, de 15, ocurridos el 18 de septiembre en una vivienda del sector Segunda Faja de Villarrica, en la Región de La Araucanía.

Ambas víctimas fueron encontradas con lesiones que, según los antecedentes iniciales de la investigación, habrían sido provocadas con un hacha.

Durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público expuso antecedentes que apuntaban al imputado como responsable de ambos crímenes. Entre ellos, se mencionó una presunta confesión que habría realizado a su madre antes de ser detenido.

De acuerdo con lo expuesto por el fiscal José Ramírez ante el tribunal, el hombre le habría dicho: “Mamá, soy un monstruo, me vengo a despedir porque maté a la Yohana”.

El Juzgado de Garantía de Villarrica decretó la prisión preventiva del imputado, quien fue formalizado por delitos de femicidio y otros ilícitos sexuales vinculados a ambas víctimas.

La causa se encontraba en etapa investigativa y no había llegado a una sentencia judicial cuando se produjo el fallecimiento.

Investigan muerte bajo custodia estatal

El traslado de Castro Tapia a la Región del Biobío se habría realizado para resguardar su integridad física durante su permanencia en prisión preventiva.

Tras el hallazgo, se dispusieron diligencias para esclarecer las circunstancias de su muerte. Entre los procedimientos informados se encuentra una autopsia bajo el Protocolo de Minnesota, estándar internacional utilizado en la investigación de muertes potencialmente ilícitas, incluidas aquellas ocurridas bajo custodia estatal.

Aunque los primeros antecedentes apuntan a un suicidio, la causa definitiva de muerte deberá ser establecida mediante los peritajes médico-legales y las diligencias de la investigación.

El fallecimiento del imputado tendrá consecuencias procesales para la causa penal. Al tratarse de una persona que no había sido condenada mediante sentencia firme, corresponde mantener la distinción entre los hechos investigados, los cargos formulados por la Fiscalía y las responsabilidades establecidas judicialmente.

La investigación sobre las circunstancias de su muerte, en tanto, deberá determinar cómo ocurrió el fallecimiento mientras se encontraba bajo custodia penitenciaria.

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