El gobernador de La Araucanía cuestionó al futuro ministro Jaime Campos, acusó desconocimiento territorial y advirtió que intereses económicos estarían detrás de tragedias por incendios forestales.
El gobernador regional de La Araucanía, René Saffirio, lanzó una dura ofensiva contra el modelo forestal imperante en el sur de Chile y contra las recientes declaraciones del futuro ministro de Agricultura, Jaime Campos, en el contexto del balance regional por los incendios forestales que han afectado a la zona.
Si bien la autoridad reconoció que los focos activos en la región se mantienen “bastante acotados”, destacó el despliegue de recursos aéreos, terrestres y tecnológicos, además del refuerzo internacional con 60 brigadistas especializados provenientes de México, cuya experiencia fue valorada positivamente en el combate de las llamas.
“No entiende nada de la realidad regional”
El tono cambió radicalmente al referirse a las declaraciones del futuro ministro de Agricultura, quien sostuvo que Chile debía retomar su rol como potencia forestal y agroindustrial. Para Saffirio, esta visión refleja un profundo desconocimiento de lo que ocurre en los territorios.
“Eso demuestra que el próximo ministro no entiende nada de lo que ocurre en las regiones donde ha proliferado esa industria”, afirmó el gobernador, apuntando al divorcio histórico entre las decisiones del nivel central y la realidad que viven las comunidades afectadas por incendios y degradación ambiental.
Daño estructural del modelo forestal
Saffirio sostuvo que la expansión del modelo forestal ha provocado un daño estructural en regiones como La Araucanía y Biobío, tanto por la competencia desigual con la agricultura como por la ausencia de una planificación territorial efectiva.
Recordó episodios ocurridos en la Región del Biobío, donde comunidades completas debieron ser evacuadas por mar debido a la cercanía extrema de plantaciones forestales con zonas habitadas.
“Las plantaciones no son bosques”, enfatizó, marcando una diferencia clara entre monocultivos industriales y ecosistemas nativos, tanto en términos ambientales como de seguridad.
Burocracia estatal y sospechas de intereses económicos
El gobernador también apuntó contra la lentitud del Estado para responder a las emergencias. Como ejemplo, mencionó un convenio entre el Gobierno Regional e INDAP, destinado a apoyar a familias afectadas por incendios en febrero de 2025, que fue aprobado recién en octubre de ese mismo año.
“Esta burocracia aberrante genera descrédito del Estado”, sostuvo, vinculando la demora institucional con la creciente desconfianza ciudadana hacia las autoridades.
En uno de los pasajes más críticos de su intervención, Saffirio afirmó que detrás de los incendios forestales no solo existen pirómanos, sino también intereses económicos que se benefician del modelo actual.
“Se generan situaciones extremas a costa de la vida de las personas, donde se antepone el interés económico, causando tragedias irreparables”, declaró, apuntando directamente a un sistema productivo que, a su juicio, prioriza el lucro por sobre la seguridad humana.
