El estudio, pionero en Chile, busca medir de forma sistemática el bienestar emocional, psicológico y laboral de los profesores, entregando evidencia clave para el diseño de políticas públicas más humanas y sostenibles.
Un proyecto colaborativo para conocer la realidad docente
La Universidad del Desarrollo, la Universidad San Sebastián, el Centro de Investigación CILED, la organización Elige Educar y la Fundación Santillana lanzaron una invitación a todos los docentes del país para participar en la construcción del primer Índice Nacional de Bienestar Docente.
El estudio se aplicará en formato de encuesta dos veces al año y busca medir de manera longitudinal dimensiones como bienestar subjetivo, salud mental, burnout, apoyo social, condiciones laborales y sentido del trabajo.
Según explicó Jorge Varela, asesor y embajador de Fundación Santillana, este instrumento permitirá “tener una visión contemporánea de lo que está pasando con los profesores y profesoras en nuestro país, estableciendo distintos indicadores que resulten clave para explicar los niveles de bienestar de nuestros docentes”.
Estrés y agotamiento: los desafíos actuales del profesorado
Diversas investigaciones han mostrado que en Chile los docentes presentan elevados niveles de estrés, ansiedad y síntomas depresivos, situación que se agudizó tras la pandemia. Factores como la sobrecarga laboral, el escaso reconocimiento social y la falta de apoyo institucional han impactado no solo en su salud, sino también en la calidad del aprendizaje de los estudiantes.
Ante este escenario, el bienestar docente se ha vuelto una preocupación urgente. El Índice permitirá detectar trayectorias de bienestar, identificar factores de riesgo y protección, y generar comparaciones por región, tipo de establecimiento, nivel educativo y género.
Participación abierta a todos los profesores del país
El llamado es abierto a todos los docentes en ejercicio. La encuesta ya está disponible en línea y permitirá orientar programas de apoyo, rediseñar procesos formativos y contribuir al reconocimiento de la docencia como una profesión compleja, vital y profundamente humana.
“Si logramos instalar esta medida de manera sistemática en el tiempo, generaremos una información que puede ayudar a la creación de mejores condiciones para el profesorado. Recordemos que la información no sólo es poder, también genera sensibilidad”, destacó Jorge Varela.
