El segundo atentado incendiario del año en la comuna destruyó cuatro vehículos y dejó a 23 trabajadores en incertidumbre laboral. Gremios y parlamentarios cuestionaron al Ejecutivo tras sus recientes declaraciones sobre la disminución de hechos violentos en La Araucanía.
El segundo ataque incendiario en Lautaro durante 2026 volvió a tensionar el debate político en la región de La Aracanía. El hecho, ocurrido en una empresa de áridos de la comuna, terminó con cuatro vehículos completamente destruidos y dejó en la incertidumbre laboral a 23 trabajadores.
Según los antecedentes preliminares, un grupo de encapuchados llegó hasta el recinto portando armas de fuego, intimidó a los trabajadores y posteriormente incendió la maquinaria. En el lugar fue encontrado un lienzo firmado por la organización “Liberación Nacional Mapuche”, adjudicándose el atentado.
El episodio se produjo pocos días después de que el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, afirmara que la violencia en la Macrozona Sur iba rumbo a la “absoluta extinción”, destacando una baja cercana al 80% en este tipo de delitos.
Gremios reconocen avances, pero critican triunfalismo del Ejecutivo
Desde el mundo empresarial regional, el presidente de la Multigremial de La Araucanía, Patricio Santibáñez, reconoció que efectivamente ha existido una disminución en ciertos indicadores de violencia. Sin embargo, advirtió que atribuir esos resultados exclusivamente al Gobierno sería “equivocado”.
Santibáñez sostuvo que los avances responden a una acción coordinada del Estado en su conjunto, incluyendo cambios legislativos y ajustes en el funcionamiento del Ministerio Público. En esa línea, enfatizó que aún existen hechos graves que demuestran que el problema no está completamente resuelto.
Parlamentarios hablan de “terrorismo” y piden medidas más drásticas
Las reacciones desde el Congreso no tardaron. El diputado del Partido Republicano, Stephan Schubert, afirmó que lo ocurrido en Lautaro demuestra que el terrorismo sigue activo en la región.
Por su parte, el diputado de Renovación Nacional y senador electo, Miguel Becker, señaló que espera que el presidente electo, José Antonio Kast, impulse medidas firmes para enfrentar la violencia en la zona.
Millonarias pérdidas y trabajadores en incertidumbre
El atentado dejó pérdidas cercanas a los $250 millones, según estimaciones preliminares. Pero más allá del daño material, el impacto humano es evidente: 23 personas quedaron en incertidumbre respecto a la continuidad de su empleo.
El caso vuelve a instalar el debate sobre seguridad en La Araucanía, especialmente en momentos en que el Gobierno destacaba cifras positivas en materia de reducción de hechos violentos.
Mientras las investigaciones avanzan, el ataque incendiario en Lautaro no solo reabre cuestionamientos políticos, sino también la preocupación de trabajadores y emprendedores que siguen operando bajo un clima de inseguridad en la zona.
