El descubrimiento de nuevos restos en el sector donde se proyecta la piscina obligó a paralizar nuevamente la remodelación del establecimiento. El proyecto tiene un 68% de avance y el municipio evalúa una recepción parcial mientras los estudiantes continúan en un recinto provisorio.
La remodelación de la Escuela Especial Ñielol volvió a entrar en pausa. Esta vez, el hallazgo de osamentas humanas en el área destinada a la futura piscina obligó a detener los trabajos y activar los protocolos correspondientes.
El alcalde de Temuco, Roberto Neira, confirmó que los restos fueron levantados y puestos a disposición de los organismos competentes, mientras se determina su origen y data.
La obra, que forma parte del proceso de ampliación y mejoramiento del establecimiento, ya había enfrentado retrasos por hallazgos arqueológicos anteriores, lo que incrementa la incertidumbre respecto de los plazos definitivos de entrega.
Nuevo hallazgo impacta proyecto que ya arrastraba demoras
El proyecto presenta actualmente un 68% de avance. Sin embargo, la aparición de nuevas osamentas humanas obliga a paralizar las faenas en el área intervenida hasta que concluyan las pericias técnicas.
Este no es el primer episodio que afecta la ejecución. Hallazgos previos ya habían generado suspensión de obras, ajustes en el cronograma y preocupación entre apoderados, especialmente considerando que se trata de un establecimiento que atiende a estudiantes con necesidades educativas especiales.
Desde el municipio indicaron que se está evaluando una posible recepción parcial de las obras ya ejecutadas, con el objetivo de avanzar en la habilitación de algunos espacios mientras se resuelve la situación del sector comprometido.
Estudiantes continúan en recinto provisorio
Mientras se define el futuro del proyecto, los alumnos permanecen trasladados de forma temporal a la Escuela Javiera Carrera, establecimiento que fue acondicionado para recibirlos.
Según información municipal, el recinto cuenta con permisos de ocupación vigentes hasta fin de año, lo que permitiría garantizar la continuidad del calendario escolar sin interrupciones académicas.
No obstante, el nuevo hallazgo vuelve a tensionar el proyecto y reabre el debate sobre los estudios previos en obras públicas que se ejecutan en zonas con potencial valor arqueológico o histórico.
Por ahora, el avance definitivo dependerá de los informes técnicos y de las decisiones que adopten las autoridades competentes una vez concluida la revisión de las osamentas encontradas.
