Ante temperaturas bajo cero, autoridades activaron el Código Azul en Temuco, desplegando operativos nocturnos para entregar alimentación caliente, abrigo y apoyo sanitario a personas en situación de calle, reforzando la red de protección social durante el invierno.
Las bajas temperaturas que marcaron el fin de semana en Temuco no solo trajeron heladas. También movilizaron a equipos sociales, autoridades y funcionarios públicos que salieron a las calles para acompañar, asistir y proteger a quienes enfrentan el invierno sin un techo.
Ante el descenso de los termómetros bajo cero, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia activó por primera vez esta temporada el Código Azul, un dispositivo de emergencia diseñado para reforzar la atención a personas en situación de calle durante noches de alto riesgo climático.
La medida se extendió desde las 17:00 horas del sábado 16 hasta las 13:00 horas del domingo 17 de mayo, luego de que la Dirección Meteorológica de Chile anunciara temperaturas iguales o inferiores a 0°C en la capital regional.
Un operativo que lleva abrigo, alimento y compañía
El operativo móvil —financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y ejecutado por la Municipalidad de Temuco— recorrió distintos puntos previamente identificados por equipos territoriales, entregando comida caliente, líquidos calientes, frazadas y ropa térmica.
Durante la jornada se concretaron 20 prestaciones directas a personas que pernoctaban en la vía pública.
La seremi de Desarrollo Social y Familia, Paulina Fernández, explicó que el despliegue busca actuar antes de que el frío se transforme en una amenaza vital.
“Cuando las temperaturas llegan a cero o menos, una noche en la calle puede costar la vida. Por eso el compromiso del Estado debe estar donde más se necesita: en la calle, acompañando a las personas más vulnerables”, señaló la autoridad.
El recorrido contó además con la presencia del seremi de Salud, José Bravo, y equipos sociales municipales, quienes participaron activamente en la entrega de ayuda y monitoreo sanitario.
Más que asistencia: un puente hacia la protección social
El Código Azul no solo entrega abrigo y alimentación. El dispositivo funciona también como puerta de entrada a la red de apoyo social.
Los equipos informan a las personas sobre alternativas de hospedaje disponibles dentro del Plan Protege Calle y, cuando es necesario, gestionan derivaciones a centros de salud o traslados voluntarios hacia dispositivos del programa Noche Digna, que disponen de cupos para pernoctar bajo resguardo.
Desde la Seremi de Salud destacaron el componente humano del operativo, subrayando el trabajo conjunto entre funcionarios y voluntarios que, más allá de la asistencia inmediata, buscan reconstruir vínculos de confianza con quienes viven en la calle.
Solidaridad en tiempos de frío extremo
Para el municipio, la llegada del invierno implica reforzar la presencia territorial y anticiparse a escenarios críticos.
Héctor Cifuentes, encargado de programas sociales de la DIDECO, explicó que profesionales de las áreas social y de salud recorren activamente la ciudad llevando abrigo, alimentación y orientación a quienes más lo requieren.
El Código Azul se activa cada vez que se pronostican temperaturas iguales o inferiores a 0°C, considerando que la exposición prolongada al frío extremo puede generar hipotermia, complicaciones respiratorias e incluso riesgo vital.
La ciudadanía también cumple un rol clave. Quienes detecten a una persona en situación de calle expuesta a bajas temperaturas pueden alertar a través del Fono Calle 800 104 777, opción 0, disponible las 24 horas.
Porque cuando el invierno golpea más fuerte, la solidaridad —dicen quienes participan en estos operativos— también debe salir a terreno. Y esta vez, lo hizo.
