El paciente relató que cerca de 80 personas aguardaban atención durante la mañana del lunes 24 de agosto y que solo una ventanilla de Farmacia se encontraba operativa. Según su testimonio, recibió finalmente su medicamento cerca de las 13:00 horas.


Una extensa espera para retirar medicamentos, decenas de usuarios aguardando atención y una sola ventanilla operativa forman parte de la denuncia realizada por un paciente del Centro de Salud Familiar Amanecer de Temuco.

La situación, según el relato entregado a Novena Digital, habría ocurrido durante la mañana del lunes 24 de agosto. El usuario estimó que cerca de 80 personas se encontraban esperando en el área de Farmacia, entre ellas varios adultos mayores.

Por petición expresa de la fuente, este medio mantendrá su identidad bajo reserva. Asimismo, se omitirán antecedentes que permitan identificarla o exponer innecesariamente información relacionada con su salud.

Una espera que se extendió durante la mañana

El usuario explicó que durante el viernes anterior había agotado la provisión de uno de los medicamentos que utiliza para controlar su presión arterial. Debido a ello, señaló que pasó el fin de semana sin recibir ese tratamiento y que acudió el lunes al Cesfam preocupado por poder retomarlo.

Al llegar al recinto, según su testimonio, constató que existía una importante cantidad de personas esperando para retirar medicamentos y que solo una de las ventanillas disponibles se encontraba funcionando.

Ante la demora, aseguró que inicialmente consultó por una jefatura del establecimiento, pero se le informó que no estaba disponible.

Posteriormente, solicitó conversar directamente con la encargada de Farmacia para explicar su situación particular y plantear la necesidad de contar con el medicamento.

De acuerdo con su relato, el tratamiento finalmente le fue entregado cerca de las 13:00 horas.

La denuncia, por tanto, no apunta a una negativa definitiva de atención, sino principalmente a la demora registrada durante la jornada, la cantidad de usuarios que se encontraban esperando y el número de ventanillas que, según el paciente, permanecían operativas.

Adultos mayores entre quienes esperaban

Uno de los aspectos que más cuestionó el usuario fue la presencia de adultos mayores entre las personas que aguardaban para retirar sus tratamientos.

A su juicio, la situación genera preocupación considerando que muchos pacientes concurren a los centros de atención primaria precisamente para retirar medicamentos asociados a tratamientos permanentes.

El denunciante sostuvo además que este tipo de demoras no sería un hecho aislado en el recinto. Sin embargo, este antecedente no ha sido corroborado de manera independiente y deberá ser contrastado con registros de atención, reclamos formales u otros antecedentes disponibles.

El episodio con un guardia de seguridad

Durante la atención, el paciente también relató un episodio que calificó como intimidatorio.

Según explicó, mientras conversaba con la encargada de Farmacia, un guardia de seguridad permaneció detrás de él durante parte de la interacción.

El usuario manifestó que interpretó esa presencia como una forma de presión mientras realizaba su reclamo.

No obstante, el propio entrevistado reconoció que el trabajador se mantuvo en silencio, no lo amenazó verbalmente ni protagonizó una confrontación directa.

Por esta razón, los antecedentes disponibles no permiten establecer que haya existido una amenaza directa por parte del funcionario. Lo que existe hasta ahora es el relato del paciente respecto de una conducta que él percibió como intimidatoria.

El usuario también señaló que no observó una credencial de acreditación visible en el guardia. Este punto requiere igualmente ser corroborado, ya que la falta de una identificación visible no permite concluir que el trabajador careciera de la documentación o autorización correspondiente para desempeñar sus funciones.

Cuestionamiento por una entrega anterior de medicamentos

Durante la conversación, el paciente también recordó un episodio anterior relacionado con la entrega de un medicamento.

Según relató, en esa oportunidad recibió comprimidos de 250 miligramos, junto con la indicación de consumir dos unidades, debido a que no habría disponibilidad de comprimidos de 500 miligramos.

Posteriormente, una funcionaria le habría señalado que la concentración habitual correspondiente a su indicación era de 500 miligramos.

Este antecedente, por sí solo, no permite determinar que haya existido un error de dispensación.

Para establecer si existió una irregularidad sería necesario conocer el medicamento específico, su principio activo, formulación, receta médica y la dosis indicada por el profesional tratante.

En determinados medicamentos, dos comprimidos de 250 miligramos pueden equivaler a una dosis de 500 miligramos. Sin embargo, esa equivalencia depende de las características específicas del fármaco y de la prescripción correspondiente.

Las preguntas que quedan pendientes

A partir de la denuncia, existen una serie de antecedentes que deberán ser aclarados por el Cesfam Amanecer y el Departamento de Salud Municipal de Temuco.

Entre ellos se encuentra el número de personas que efectivamente esperaba atención durante la jornada, la cantidad de ventanillas disponibles y operativas, la dotación de funcionarios presente y las razones que pudieron provocar la demora denunciada.

También resulta relevante conocer los protocolos utilizados para atender situaciones en que un paciente requiere retirar medicamentos asociados a tratamientos permanentes y si existen mecanismos de priorización para determinados casos.

En relación con el guardia de seguridad, será necesario establecer qué instrucciones recibió durante el episodio, cuáles son sus funciones dentro del recinto y qué procedimientos se aplican cuando un usuario presenta un reclamo.

A la espera de una respuesta oficial

Al momento de publicar esta información, Novena Digital no cuenta con una respuesta oficial del Cesfam Amanecer ni del Departamento de Salud Municipal de Temuco respecto de los antecedentes expuestos por el usuario.

La versión institucional será relevante para contrastar el relato, establecer las condiciones en que se desarrolló la atención y determinar si la demora correspondió a una situación excepcional o a una problemática que requiera medidas correctivas.

Mientras tanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa una preocupación recurrente para los usuarios de la atención primaria: el acceso oportuno a medicamentos y la capacidad de respuesta de los servicios de Farmacia frente a una alta demanda de pacientes.

La información entregada por el denunciante constituye, por ahora, un antecedente ciudadano pendiente de contraste oficial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

no estas autorizado para copiar este contenido