El Servicio Agrícola y Ganadero verifica origen, trazabilidad, graduación alcohólica y ausencia de aditivos en los tradicionales fermentados. En un local fiscalizado, la venta de chicha aumenta 80% durante septiembre.
Las inspecciones buscan comprobar el origen, la trazabilidad, la graduación alcohólica y las características de los fermentados que llegan a los consumidores.
La fiscalización se realizó en la distribuidora La Oferta, ubicada en la esquina de las calles León Gallo y María Luisa, donde se comercializan chicha de uva y vino pipeño. Este último es uno de los ingredientes fundamentales del tradicional terremoto, uno de los tragos más consumidos durante las celebraciones de septiembre.
En el operativo participaron la seremi de Agricultura, María Teresa Fernández; la directora regional subrogante del SAG, Carolina Castro; el encargado regional de Protección Agrícola y Forestal del servicio, Mauricio Seguel, y funcionarios de la institución.
SAG intensifica controles durante septiembre
La chicha de uva tiene una elaboración mayoritariamente artesanal y cuenta con una particularidad establecida en la Ley de Alcoholes N.° 18.455: puede ser comercializada en envases abiertos.
Esta condición hace necesario reforzar los controles para prevenir eventuales adulteraciones y garantizar que el producto comercializado cumpla con la normativa vigente.
Durante el año, el SAG realiza cerca de 200 inspecciones relacionadas con estos productos. La actividad se intensifica durante septiembre debido al aumento de la demanda de chicha y vino pipeño en fondas, ramadas, ferias de tradiciones y otros espacios de celebración.
La seremi de Agricultura, María Teresa Fernández, explicó que las fiscalizaciones buscan entregar mayor seguridad a quienes compran estos productos.
“Las fiscalizaciones son para comprobar que el producto sea genuino, la trazabilidad que pueda tener y todos los papeles documentales para verificar el origen que tiene el vino pipeño y, en este caso, la chicha de uva que se está vendiendo”, señaló.
Chicha debe cumplir con exigencias de la Ley de Alcoholes
El SAG fiscaliza estos productos tanto en bodegas elaboradoras como en establecimientos comerciales y distribuidores.
Uno de los principales objetivos es comprobar que los fermentados correspondan efectivamente a los productos declarados y que no incorporen elementos prohibidos por la normativa.
“Venimos a inspeccionar desde dónde viene el producto, que cumpla con las características que debe tener, la graduación alcohólica, que no tenga aditivos, azúcares, edulcorantes, colorantes y que sea un mosto lo más natural posible”, explicó Mauricio Seguel.
La revisión considera además los antecedentes que permiten establecer la procedencia de los productos y su trazabilidad.
De esta manera, el organismo busca evitar que durante el período de mayor consumo lleguen al mercado bebidas adulteradas o que no cumplan las condiciones exigidas por la legislación.
Venta de chicha aumenta 80% durante Fiestas Patrias
El aumento de la demanda ya se refleja en los establecimientos que comercializan estos productos.
En la distribuidora fiscalizada, el vino pipeño se vende durante todo el año, mientras que la comercialización de chicha registra un incremento cercano al 80% durante septiembre, según explicó el propietario del local, Mauricio Aravena.
El comerciante destacó la importancia de mantener las características tradicionales del producto y aseguró que sus clientes valoran especialmente su sabor y elaboración.
“Lo importante es el sabor, que no tenga aditivos, que no tenga colorante, que no tenga endulzante, como dice la ley. Eso y que sea lo más natural posible”, afirmó.
Aravena agregó que la distribuidora adquiere el producto desde la Región del Maule y que la calidad ha sido valorada por sus clientes.
Productos adulterados pueden terminar decomisados
El SAG recordó que quienes infrinjan las disposiciones establecidas en la Ley de Alcoholes se exponen a sanciones económicas, además del decomiso y destrucción de la partida muestreada.
Las multas contempladas pueden alcanzar hasta 150 UTM, dependiendo de la infracción y de las circunstancias establecidas por la normativa.
Por ello, durante las celebraciones de Fiestas Patrias el llamado de la autoridad es también a los consumidores: adquirir chicha y vino pipeño en establecimientos formales y preferir productos que permitan conocer su origen.
Con el aumento de las ventas durante septiembre, el SAG mantendrá sus controles sobre elaboradores, distribuidores y puntos de comercialización para reforzar el cumplimiento de la normativa y proteger a quienes buscan consumir los tradicionales productos de las Fiestas Patrias.
