La Cooperativa Newen al Sur sumó tecnología para mantener sus huertos, triturar los restos de poda y reincorporar materia orgánica al suelo. La iniciativa cuenta con el apoyo de CORFO, INDAP, INIA Carillanca y Comunidades Conectadas.


Una nueva herramienta tecnológica se incorpora al trabajo de la pequeña agricultura en Freire. La Cooperativa Newen al Sur adquirió un robot agrícola importado a Chile, destinado al corte de césped y la trituración de cañas de poda en sus huertos de frambuesas.

La tecnología busca optimizar las labores de mantención de las plantaciones y reducir la carga de trabajo de las agricultoras. Además, permitirá aprovechar los residuos vegetales mediante su reincorporación al suelo, favoreciendo el reciclaje de materia orgánica y un manejo más sustentable de los huertos.

El proyecto cuenta con el apoyo de CORFO, INDAP, INIA Carillanca y Comunidades Conectadas. Su desarrollo refleja el trabajo colaborativo de distintas instituciones para acercar nuevas herramientas a la pequeña agricultura y fortalecer sus procesos productivos.

Tecnología para aliviar el trabajo agrícola

Ivette Gutiérrez, gerente de la Cooperativa Newen al Sur, destacó el aporte que tendrá el equipo en las labores cotidianas de las productoras.

“Estamos muy contentas con este logro, porque nos permitirá alivianar la carga de trabajo de nuestras agricultoras, optimizar la mantención de los huertos y aprovechar los residuos de poda, reincorporándolos al suelo. Este resultado es fruto del trabajo colaborativo y del compromiso por seguir mejorando nuestros procesos productivos”, señaló.

La incorporación del robot apunta a mejorar la eficiencia de las tareas de mantenimiento y a aprovechar de mejor manera los recursos disponibles en las plantaciones. De esta forma, los restos de poda dejan de ser solo residuos y pueden contribuir al ciclo de materia orgánica del suelo.

Innovación al alcance de la pequeña agricultura

Desde CORFO destacaron la importancia de facilitar el acceso a la tecnología para productores de menor escala. Henry Leal, director de la institución, subrayó que la innovación también debe llegar a quienes desarrollan actividades agrícolas en comunidades rurales.

“Buscamos que la tecnología esté al alcance de los pequeños productores y que no sea una herramienta exclusiva de los grandes, para que puedan mejorar su productividad y acceder a nuevas oportunidades”, afirmó.

La experiencia de Newen al Sur muestra el papel que puede cumplir la organización cooperativa en la incorporación de soluciones tecnológicas. El trabajo asociativo permite impulsar iniciativas que buscan responder a necesidades comunes y fortalecer la gestión de los emprendimientos agrícolas.

Con esta adquisición, las agricultoras de Freire avanzan en la modernización de sus procesos productivos, con una herramienta orientada a facilitar las labores de campo y promover prácticas de manejo más sustentables.

La iniciativa también pone de relieve la importancia de la colaboración entre productores e instituciones para impulsar la innovación en la pequeña agricultura, mejorar la productividad y abrir nuevas oportunidades para el desarrollo rural de La Araucanía.

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