La remodelación de la Plaza Jorge Teillier contempló una inversión superior a los $1.200 millones, pero el espacio continúa cerrado pese a que las obras aparentan estar prácticamente terminadas. Mientras el concejal Elías Pantoja atribuye la demora a observaciones pendientes del SERVIU, surgen cuestionamientos ciudadanos por la falta de gestiones municipales para acelerar su recepción y devolver este espacio público a las familias de Lautaro.
La demora en la habilitación de la Plaza Jorge Teillier abrió nuevos cuestionamientos hacia la administración municipal de Lautaro. Aunque las obras se encuentran aparentemente en su etapa final, el espacio continúa cerrado y los vecinos desconocen cuándo podrán volver a utilizarlo.
La situación también pone bajo la lupa el papel que ha desempeñado el municipio para exigir respuestas y acelerar la recepción de una infraestructura pública financiada con recursos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, cuya ejecución está a cargo del SERVIU.
Recepción pendiente y falta de respuestas
Según antecedentes entregados públicamente por el concejal Elías Pantoja, la plaza todavía no cuenta con la recepción correspondiente del SERVIU. Entre los asuntos pendientes se encontrarían observaciones relacionadas con un pozo de agua y trámites administrativos. El edil estimó que la inauguración podría concretarse entre fines de noviembre y diciembre.
Sin embargo, la explicación abre otra interrogante: ¿qué gestiones ha realizado la administración del alcalde Ricardo Jaramillo para exigir una solución oportuna y evitar que una inversión superior a los $1.200 millones permanezca sin cumplir su función pública?
Si bien la recepción técnica corresponde al organismo competente, el municipio tiene una responsabilidad directa en la defensa de los intereses de sus vecinos y en la coordinación con las instituciones que ejecutan proyectos en la comuna. La comunidad necesita conocer qué gestiones se han realizado, qué respuestas se han recibido y qué acciones concretas se están impulsando para recuperar este espacio.
Una millonaria intervención bajo cuestionamiento
La controversia también alcanza el diseño de la intervención. El proyecto original, correspondiente a la licitación pública ID 712307-27-O125, contemplaba una superficie de intervención de 10.644 metros cuadrados, con recuperación de pavimentos, pérgola, pileta, elementos escultóricos y paisajismo de las áreas verdes existentes.
En los antecedentes difundidos durante la ejecución se destacó, además, la conservación de más del 80% de las áreas verdes y del arbolado existente. No obstante, algunos vecinos cuestionan que una inversión de esta magnitud haya significado incorporar más superficies de cemento en un espacio que debería privilegiar el encuentro familiar y el contacto con la naturaleza.
La discusión plantea la necesidad de contrastar el diseño original con las obras ejecutadas, especialmente respecto de la superficie destinada a pavimentos, áreas verdes y espacios de recreación.
Lautaro necesita recuperar sus espacios públicos
El reclamo adquiere mayor relevancia ante la situación del parque Isabel Riquelme, que también se encontraría inhabilitado, reduciendo las alternativas de recreación y esparcimiento para las familias de Lautaro.
Más allá de las explicaciones administrativas y técnicas, la comunidad tiene derecho a conocer por qué una obra de esta magnitud continúa sin estar disponible y qué responsabilidad ha asumido el municipio para resolver el problema.
Porque no basta con gestionar proyectos, anunciar inversiones o mostrar avances de construcción. La obligación de las autoridades también es asegurar que las obras públicas se entreguen oportunamente y puedan cumplir el propósito para el cual fueron financiadas.
