La Policía de Investigaciones logró la recuperación de piezas arqueológicas de alto valor patrimonial que estaban siendo exhibidas de forma irregular en un recinto turístico de Temuco. El procedimiento fue encabezado por la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (BIDEMA), en coordinación con el Consejo de Monumentos Nacionales.
Según la Ley 17.288 sobre Monumentos Nacionales, estas piezas se consideran bienes del Estado, por lo tanto, no pueden mantenerse en manos privadas ni ser mostradas al público sin cumplir estrictas normas de conservación.
¿Dónde estaban las piezas y por qué se incautaron?
Los objetos fueron encontrados en un alojamiento turístico ubicado en la capital regional. Tras una denuncia formal, los detectives iniciaron una investigación para determinar la procedencia y legalidad de estas piezas. Al no contar con los permisos necesarios ni las condiciones museológicas adecuadas, las especies fueron incautadas de inmediato.
Los artículos incautados corresponden a elementos líticos de gran valor cultural: dos piezas tipo “Toquicura” y un objeto compuesto por tres piedras horadadas conocido como “Tortera”. Estas herramientas son representativas de los pueblos originarios del sur de Chile y reflejan tradiciones ancestrales en la elaboración de utensilios.
La importancia de proteger el patrimonio cultural
El jefe de la BIDEMA Temuco, subprefecto Rodrigo Espinoza Montoya, destacó que este tipo de operativos es clave para resguardar la identidad histórica del país. “Reafirmamos nuestro compromiso con la recuperación de piezas arqueológicas que forman parte de la historia e identidad nacional. Hacemos un llamado a la ciudadanía a denunciar la tenencia o comercialización de estos bienes”, señaló.
Espinoza agregó que la correcta conservación y exhibición de estas piezas debe realizarse en museos u otras instituciones autorizadas, que garanticen su estudio, protección y difusión para las futuras generaciones.
¿Qué dice la ley sobre estas piezas?
La Ley 17.288 establece que todo objeto arqueológico hallado dentro del territorio nacional pertenece al Estado. Incluso si alguien lo encuentra en su propiedad, no puede comercializarlo ni exhibirlo sin autorización del Consejo de Monumentos Nacionales.
Estas normas buscan asegurar que el patrimonio cultural chileno se conserve en condiciones óptimas, evitando su pérdida, deterioro o mal uso.
