La Universidad de La Frontera proyecta dejar atrás su crisis financiera hacia fines de 2027, tras implementar un plan de austeridad que ha permitido ahorrar $12 mil millones anuales y reducir significativamente su déficit.


La Universidad de La Frontera (UFRO) proyecta superar su crisis financiera hacia fines de 2027, en medio de un proceso de ajuste interno que ha permitido reducir parte importante de su déficit y estabilizar sus cuentas tras años de tensión presupuestaria.

La institución, una de las principales universidades estatales del sur de Chile, enfrenta desde 2024 un escenario de estrechez financiera que la obligó a implementar un plan de austeridad supervisado por la Superintendencia de Educación Superior.


Un déficit millonario como punto de partida

De acuerdo con los antecedentes institucionales, la UFRO cerró el año 2024 con un déficit cercano a los 38 mil millones de pesos, lo que activó un plan de reestructuración financiera y reducción de gastos.

Este proceso incluyó ajustes en la planilla funcionaria, focalización del gasto operativo y una revisión de los compromisos financieros de mediano plazo.


Ahorros y ajuste estructural en marcha

Según la información entregada por la casa de estudios, el plan de ajuste ya presenta un avance superior al 50%, con ahorros que alcanzan los 12 mil millones de pesos anuales durante 2025, cifra que se espera mantener en el corto plazo.

Estos recursos han permitido, según la institución, cumplir con parte de los compromisos financieros y evitar un deterioro mayor de su situación económica.


Proyección: estabilidad recién en 2027

El rector de la UFRO, Juan Manuel Fierro, sostuvo que el proceso ha permitido encaminar la estabilidad financiera, aunque advirtió que la recuperación es gradual.

“Hemos aplicado un gran compromiso institucional en relación a nuestra viabilidad económica, con un plan de mucha austeridad, focalización del gasto y ahorro, lo que nos ha permitido ordenar y cumplir compromisos financieros”, señaló.

La proyección institucional apunta a que, si se mantiene el ritmo actual de ajustes, la universidad podría dejar atrás su crisis a fines de 2027.


Un caso que expone la presión financiera en la educación superior

El caso de la UFRO se suma a un escenario más amplio de tensión presupuestaria en la educación superior pública en Chile, donde varias instituciones han debido implementar medidas de contención del gasto en paralelo a exigencias de calidad, acreditación y sostenibilidad financiera.

Actualmente, la universidad también enfrenta el desafío de su acreditación, tras la evaluación de pares que modificó su nivel desde “excelencia” a “avanzada”, lo que añade presión al escenario institucional.


Ajustes, gobernanza y discusión interna

Desde el mundo académico, representantes gremiales han valorado los esfuerzos de ordenamiento financiero, aunque también han relevado la necesidad de mantener la calidad en docencia, investigación y vinculación con el medio.

“La docencia y la investigación en esta universidad son de calidad, pero los ajustes son necesarios para seguir funcionando”, señaló la académica Ximena Briceño.

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