Por Dr. Jorge Farías
Decano Facultad de Ingeniería y Ciencias, Universidad de La Frontera
La ingeniería vive uno de los procesos de transformación más profundos de las últimas décadas. Tecnologías como la inteligencia artificial están redefiniendo la manera en que diseñamos soluciones, analizamos datos y enfrentamos problemas complejos. Sin embargo, el verdadero desafío no radica únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en preparar a las personas para utilizarlas con criterio, responsabilidad y una mirada orientada al bien común.
Hoy las universidades tenemos la responsabilidad de formar profesionales capaces de desenvolverse en un entorno que cambia a gran velocidad. Esto exige actualizar permanentemente nuestros programas, fortalecer las capacidades del cuerpo académico y generar espacios donde estudiantes y docentes aprendan, experimenten e innoven de manera conjunta. La formación de ingenieros e ingenieras ya no puede centrarse solo en la adquisición de conocimientos técnicos; debe desarrollar pensamiento crítico, capacidad de adaptación y una comprensión ética de las decisiones que la tecnología permite tomar.
En este escenario, la inteligencia artificial constituye una herramienta de enorme potencial, pero también plantea preguntas que ninguna institución puede responder por sí sola. Los desafíos tecnológicos actuales son globales y requieren colaboración, intercambio de experiencias y construcción conjunta de conocimiento.
Por ello, las redes internacionales adquieren un valor estratégico. Compartir experiencias con universidades de distintos países, impulsar proyectos colaborativos y conocer buenas prácticas permite acelerar los procesos de innovación y enriquecer la formación de nuestros estudiantes. Asimismo, representa una oportunidad para que el cuerpo académico fortalezca sus competencias, incorpore nuevas metodologías de enseñanza y participe activamente en las discusiones que están definiendo el futuro de la ingeniería.
En la Universidad de La Frontera entendemos que este desafío debe asumirse desde una perspectiva amplia, conectando el conocimiento que se genera en nuestra región con los avances que ocurren a nivel internacional. Esa vinculación no solo fortalece la investigación y la docencia, sino que también amplía las oportunidades de desarrollo para nuestros estudiantes y contribuye a responder de mejor manera a las necesidades del territorio.
En este contexto, la realización de LACCEI 2026 en Chile representa una oportunidad de enorme relevancia. Como principal cumbre de educación en ingeniería de América Latina y el Caribe, reunirá a universidades, investigadores y líderes académicos para reflexionar sobre los desafíos que marcarán el futuro de la disciplina en Santiago de Chile, del 15 al 17 de Julio de este año. Para la Universidad de La Frontera, ser parte de este encuentro significa fortalecer su posicionamiento internacional, consolidar redes de colaboración y proyectar el trabajo que se desarrolla desde La Araucanía hacia la comunidad académica global.
Los cambios que enfrenta la ingeniería seguirán acelerándose. La mejor manera de prepararnos no es hacerlo de forma aislada, sino construyendo redes, compartiendo conocimiento y formando profesionales capaces de aprender durante toda su vida. Esa es la invitación que plantea LACCEI 2026 y también el compromiso que, como Facultad de Ingeniería y Ciencias, asumimos con nuestros estudiantes, nuestro cuerpo académico y el desarrollo del país.
