Infografía descenso violencia rural y terrorismo. (Fuente: *Observatorio contra el crimen organizado y terrorismo UNAB / * Informe Multigremial Araucanía)

En el contexto de la condena a exfuncionarios de Carabineros por el montaje de la fallida Operación Huracán, el Seremi de Seguridad Pública llamó a no retroceder en las estrategias de seguridad que hoy muestran avances medibles en La Araucanía.


En la misma jornada en que el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco dictó sentencia contra exfuncionarios de Carabineros por el montaje de la fallida Operación Huracán, el Seremi de Seguridad Pública, Israel Campusano, abordó el escenario de violencia que aún persiste en la región y la necesidad de mantener políticas de seguridad serias, legítimas y sostenidas en el tiempo.

“El fallo de hoy es una advertencia clara: improvisar en seguridad y recurrir a montajes no solo es ineficaz, sino que daña la confianza ciudadana y la legitimidad del Estado”, señaló Campusano, agregando que cada atentado debe ser condenado sin ambigüedades, pero que gobernar implica enfrentar procesos largos y complejos, no reaccionar de forma impulsiva a hechos aislados.

Avances medibles tras décadas de conflicto

El Seremi condenó los hechos de violencia registrados en la actualidad, pero subrayó que su existencia no invalida los avances estructurales alcanzados en la región. En ese sentido, citó informes elaborados por la Multigremial Araucanía y el Observatorio contra el Crimen Organizado y Terrorismo (OCRIT) de la Universidad Andrés Bello.

“Hoy existe un punto de inflexión objetivo. Por primera vez en 25 años, el Estado ha logrado desplegar en La Araucanía una estrategia de seguridad con resultados medibles. Si no, que alguien me demuestre lo contrario”, enfatizó Campusano.

Entre los avances destacados mencionó una coordinación inédita entre fuerzas de seguridad, fiscalía y Gobierno; un aumento en operaciones de inteligencia que han permitido desarticular células activas; mejoras en la persecución penal con más causas judicializadas y sentencias efectivas; y una reactivación de la inversión pública y privada, especialmente en los sectores agrícola y forestal.

Evitar retrocesos y sostener la estrategia

Campusano fue enfático en señalar que el problema no está resuelto, pero advirtió que negar los avances sería irresponsable. “No es cierto que nada haya cambiado, a menos que existan datos concretos que prueben lo contrario”, afirmó.

En ese contexto, hizo un llamado directo a las nuevas autoridades a dar continuidad a la estrategia actual y evitar retroceder hacia respuestas improvisadas como las que derivaron en la Operación Huracán. Además, planteó la necesidad de profundizar el abordaje de las causas estructurales del conflicto, como la desigualdad, la falta de oportunidades y las brechas territoriales.

“Es clave blindar la continuidad institucional para que los cambios de Gobierno no impliquen retrocesos en seguridad, y acelerar la recuperación económica. Seguridad sin crecimiento es frágil, y crecimiento sin seguridad es inviable”, sostuvo.

Un desafío de Estado y no de coyuntura

Finalmente, el Seremi recalcó que La Araucanía no es un territorio perdido ni un problema irresoluble, sino un desafío de Estado que exige visión de largo plazo. “Los avances son reales, medibles y reconocidos en cifras oficiales, pero el camino está lejos de terminar”, señaló.

Campusano concluyó con una advertencia política: “Las autoridades electas deben tomarse la seguridad en la región con seriedad y responsabilidad. De lo contrario, repetirán el ciclo de promesas incumplidas y solo quedarán como opinólogos sin resultados que mostrar”.

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