Alfonso Sagredo Acuña

Ex Presidente Regional PSCH Araucanía


La eventual nominación de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU no puede leerse como un gesto improvisado ni como una jugada del gobierno de turno. Se trata de una decisión de Estado que trasciende colores políticos y se vincula directamente con la proyección internacional de Chile.

Cuando un país impulsa a una figura con trayectoria global, está defendiendo su prestigio, su capacidad diplomática y su vocación multilateral. Por eso resulta preocupante que algunos sectores, que suelen declararse patriotas, opten por restarle apoyo por diferencias ideológicas internas. La política exterior exige responsabilidad, visión estratégica y sentido de país.

Más allá de legítimos debates sobre su gestión en el plano nacional, es innegable que Bachelet posee un reconocimiento internacional que muy pocos líderes chilenos han alcanzado. Su experiencia como Alta Comisionada de Derechos Humanos, su rol en ONU Mujeres y su trayectoria presidencial la posicionan como una figura respetada en foros globales.

Les guste o no, es una de las mujeres más influyentes en la historia política de Chile y, probablemente, la chilena con mayor visibilidad y redes en el sistema internacional actual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

no estas autorizado para copiar este contenido