A cuatro años del doble homicidio ocurrido en Carahue, región de La Araucanía, la familia del patrullero forestal Benjamín Bustos Manríquez acusa falta de avances en la investigación liderada por el Ministerio Público de Chile y exige justicia para esclarecer el crimen que también cobró la vida de Alejandro Carrasco Mellafe.
A cuatro años del doble homicidio ocurrido en Carahue, región de La Araucanía, la familia del patrullero forestal Benjamín Bustos Manríquez acusa falta de avances en la investigación y exige justicia para esclarecer el crimen que también cobró la vida de Alejandro Carrasco Mellafe.
La madre de uno de los dos patrulleros forestales asesinados en un predio rural de Carahue denunció la ausencia de resultados concretos en la investigación que lleva adelante el Ministerio Público de Chile, asegurando que, tras cuatro años, el caso permanece sin responsables identificados.
El crimen ocurrió mientras Benjamín Bustos Manríquez, de 23 años, y Alejandro Carrasco Mellafe, de 30, realizaban labores de resguardo en un fundo ubicado en la comuna de Carahue, en la región de La Araucanía.
Cuatro años sin justicia
Desde su domicilio en Vilcún, Ingrid Manríquez, madre del joven patrullero, expresó el profundo dolor que continúa viviendo la familia ante la falta de avances judiciales.
“Llevamos más de cuatro años esperando tener justicia por el cruel asesinato de nuestro hijo y seguimos como el primer día, con el alma rota, desesperados, sin saber quiénes fueron los asesinos”, señaló.
La mujer recordó que su hijo tenía proyectos y una vida por delante cuando fue asesinado.
“Mi hijo era joven, tenía toda una vida por delante y ellos la terminaron, dejando a una familia entera destrozada que aún sufre”, agregó.
Acribillados mientras custodiaban un predio forestal
El ataque ocurrió en el fundo “El Encanto”, propiedad de la empresa forestal Mininco, donde ambos patrulleros cumplían funciones de seguridad para la empresa First Security.
Según los antecedentes del caso, los trabajadores se encontraban al interior de un vehículo cuando fueron atacados por desconocidos que utilizaron armas de grueso calibre, provocando su muerte en el lugar.
Tras el crimen, los autores sustrajeron las tarjetas de memoria de la cámara de vigilancia instalada en el automóvil, acción que habría buscado eliminar evidencia clave y dificultar la identificación de los responsables.
Investigación sin detenidos
Pese a las diligencias desarrolladas por policías y fiscales durante estos años, la causa continúa sin personas detenidas ni imputadas.
La situación ha generado preocupación en la familia, que acusa una sensación de abandono y exige avances concretos para esclarecer el doble homicidio.
El caso vuelve a instalar el debate sobre la violencia rural en La Araucanía y la necesidad de fortalecer las investigaciones en hechos de alta connotación pública que, pese al paso del tiempo, siguen sin resolución judicial.
Para la familia de Benjamín Bustos Manríquez, el mensaje sigue siendo el mismo desde hace cuatro años: verdad, justicia y responsables condenados.
