Visita a centro líder en mejoramiento genético

Mónica Mathias, investigadora del Programa de Mejoramiento Genético de Avena del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) Carillanca, realizó una visita técnica al Institute of Biological, Environmental and Rural Sciences (IBERS), perteneciente a la Universidad de Aberystwyth, en Gales, Reino Unido. El IBERS es uno de los principales centros europeos en investigación agroambiental y desarrollo de cultivos resilientes.

Durante la visita, Mathias conoció en profundidad el programa de mejoramiento genético de avena del instituto, que ha sido clave en el desarrollo de variedades adaptadas a las condiciones climáticas del Reino Unido y otras zonas templadas del mundo.

Recorrido por ensayos de campo e invernadero de fenómica

La investigadora chilena recorrió los ensayos de campo y las instalaciones de fenómica avanzada, acompañada por el Dr. Sandy Cowan y la Dra. Catherine Howarth, expertos en genética vegetal y fitomejoramiento. En estos espacios se evalúan múltiples características agronómicas de la avena, como la resistencia a enfermedades, el rendimiento en diferentes suelos y la respuesta frente al déficit hídrico.

Mathias también pudo observar directamente cómo se integran tecnologías de alta precisión para monitorear el crecimiento de las plantas y su respuesta fisiológica frente a condiciones adversas, lo que constituye una herramienta clave para la toma de decisiones en programas de mejoramiento genético.

Adaptación al cambio climático: una prioridad global

“Los ensayos de fenómica realizados en IBERS permiten estudiar el comportamiento frente a la sequía en variedades de avena con distintos períodos de floración, en etapas específicas del desarrollo de cada variedad”, explicó Mathias. “Este tipo de análisis es esencial para identificar material genético con mayor capacidad de adaptación a escenarios climáticos cada vez más extremos”, agregó.

En este contexto, destacó también el trabajo de la Dra. Aiswarya Girija, quien lidera estudios sobre metabolitos específicos que se activan bajo condiciones de sequía. Estos compuestos pueden ofrecer pistas sobre los mecanismos de tolerancia fisiológica que algunas variedades presentan, abriendo oportunidades para desarrollar líneas genéticas más resistentes.

Hacia una colaboración científica internacional

La visita de Mathias a Gales no solo permitió el intercambio de conocimientos, sino también abrir la posibilidad de establecer futuras colaboraciones entre INIA Carillanca e IBERS. Estas alianzas internacionales son clave para potenciar el desarrollo de cultivos estratégicos, como la avena, que en Chile tiene un importante rol en la alimentación humana, la nutrición animal y la rotación de cultivos en zonas del sur del país.

“La avena es un cereal de gran valor para la agricultura nacional, pero históricamente ha sido menos investigado que otros cultivos. Establecer vínculos con centros de excelencia como IBERS nos permite acelerar el desarrollo de variedades más productivas y adaptadas a nuestras condiciones locales”, señaló Mathias.

Impacto para la agricultura chilena

La investigadora concluyó que este tipo de experiencias enriquecen no solo el trabajo científico individual, sino también la estrategia nacional de investigación agrícola frente a desafíos como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la escasez hídrica. “Contar con genética mejor adaptada y tecnologías que nos permitan anticipar el comportamiento de las plantas será clave para el futuro de la agricultura en Chile”, puntualizó.

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