INNOVACIÓN. Emprendedores de Villarrica, Pucón, Curarrehue y Freire finalizaron un programa de capacitación que abordó gestión empresarial, control de costos, inteligencia artificial e identidad culinaria. La iniciativa contempló una inversión de $27,5 millones, con financiamiento de Corfo.
Más de 30 emprendimientos gastronómicos de la Araucanía Lacustre finalizaron el Programa de Difusión Tecnológica (PDT) “Innovación y Gestión Gastronómica: Capacidades que Transforman para la Araucanía Lacustre”, iniciativa financiada por Corfo y ejecutada por Duoc UC Campus Villarrica.
El programa reunió a representantes de restaurantes, foodtrucks y pequeños carros de comida de Villarrica, Pucón, Curarrehue y Freire. Su objetivo fue fortalecer la competitividad y sostenibilidad de estos negocios mediante herramientas prácticas de gestión, innovación y digitalización.
La iniciativa buscó responder a desafíos habituales del sector, como el control de costos, la administración de recursos y la optimización de los procesos productivos. También promovió el desarrollo de una oferta gastronómica que rescate los productos, la cultura y la identidad del territorio.
El director regional de Corfo Araucanía, Henry Leal, destacó la importancia de entregar conocimientos que permitan mejorar la gestión y rentabilidad de los emprendimientos.
“Lo que buscamos es que estos emprendedores cuenten con herramientas y conocimientos para gestionar mejor sus negocios. No solo se trata de la ingeniería de los platos y los menús, sino también de cómo administrar, controlar costos y hacer más rentable su actividad. En definitiva, queremos que generen más ingresos y sigan creciendo”, señaló.
Por su parte, Juan Ignacio Valenzuela, director de Duoc UC Campus Villarrica y del proyecto, explicó que la capacitación se concentró en brechas que pueden comprometer la continuidad de los negocios gastronómicos.
“Muchas veces vemos el talento, el sabor y el esfuerzo de quienes lideran estos negocios, pero detrás existen desafíos relacionados con la gestión de costos, el control operacional y la administración. Este proyecto puso el foco justamente en esos aspectos, entregando herramientas que contribuyen a la sostenibilidad de los emprendimientos en el largo plazo”, afirmó.
Gestión, tecnología e identidad culinaria
Durante el programa, los participantes accedieron a contenidos de gestión empresarial, inteligencia artificial aplicada a los negocios, identidad local, buenas prácticas de cocina, higiene alimentaria, ingeniería de menú y control de costos.
Estas materias apuntaron a fortalecer las capacidades de los emprendedores y entregarles herramientas para mejorar sus operaciones, comercializar sus productos y ampliar sus oportunidades de crecimiento.
La jornada de cierre también puso en el centro el patrimonio gastronómico y el potencial de los productos locales. Entre las actividades destacó la charla “La papa frita es chilena. El caso del Cautiverio Feliz”, presentada por Javier Arredondo, investigador y encargado de Turismo de la Municipalidad de Nacimiento.
A ella se sumó la ponencia “¿Cómo es emprender en La Araucanía?”, a cargo del chef internacional y emprendedor Juan Quiñemán.
El encuentro incluyó además el conversatorio “Cocina, Identidad y Emprendimiento”, que reunió a Quiñemán, Arredondo y Zunilda Lepin, guardadora de semillas reconocida como Tesoro Humano Vivo por la UNESCO. El espacio permitió compartir experiencias, destacar el valor de los productos del territorio y fortalecer los vínculos entre los participantes.
Durante su intervención, Quiñemán llamó a los emprendedores a confiar en los recursos de sus propias comunidades y avanzar gradualmente en el desarrollo de sus proyectos.
“Que se sientan orgullosos de lo que tienen, que partan con lo que hay y vayan construyendo. Así se reducen los errores y los costos de inversión. Lo importante es valorar los productos de la zona y demostrar que sí es posible emprender desde nuestros territorios”, expresó.
Redes de colaboración para crecer
Los aprendizajes también se reflejaron en la experiencia de los propios participantes. Yocelyn Mella, creadora del emprendimiento Dulce Pecado Yocy, de la comuna de Freire, valoró los conocimientos adquiridos y las redes que se generaron durante la capacitación.
“Aprendimos a utilizar mejores herramientas de inteligencia artificial, a calcular nuestros costos y también generamos lazos con otros emprendedores. Compartir experiencias y recibir consejos nos ayuda a mirar nuestros emprendimientos desde otra perspectiva”, comentó.
El Programa de Difusión Tecnológica contempló una inversión total de $27.598.000, de los cuales $19.290.000 fueron aportados por Corfo. Mediante capacitaciones, asesorías y actividades prácticas, la iniciativa abordó áreas clave para el desarrollo de los negocios, desde la gestión y la calidad alimentaria hasta la comercialización y la transformación digital.
Con el cierre del programa, los emprendimientos participantes cuentan con nuevas herramientas para enfrentar los desafíos del mercado y proyectar sus negocios. El fortalecimiento de estas capacidades también contribuye a posicionar la gastronomía como parte de la identidad de la Araucanía Lacustre y como una oportunidad para impulsar el desarrollo económico local.
